Mateo 9

Spanish: Reina Valera NT (1858)

Studovat vnitřní smysl

← Mateo 8   Mateo 10 →

1 ENTÓNCES entrando en el barco, pasó á la otra parte, y vino á su ciudad.

2 Y hé aquí le trajeron un paralítico echado en una cama: y viendo Jesus la fé de ellos, dijo al paralítico: Confia hijo: tus pecados te son perdonados.

3 Y hé aquí algunos de los escribas decian dentro de sí: Este blasfema.

4 Y viendo Jesus sus pensamientos, dijo: ¿Por qué pensais mal en vuestros corazones?

5 Porque, ¿Qué es más fácil, decir: los pecados te son perdonados: O decir: Levántate, y anda?

6 Pues para que sepais que el Hijo del hombre tiene potestad en la tierra de perdonar pecados, (dice entónces al paralítico): Levántate, toma tu cama, y vete á tu casa.

7 Entónces él se levantó, y se fué á su casa.

8 Y las gentes viéndo[lo], se maravillaron, y glorificaron á Dios, que habia dado tal potestad á los hombres.

9 Y pasando Jesus de allí, vió á un hombre, que estaba sentado al banco de los públicos tributos el cual se llamaba Mateo; y dícele: Sígueme. Y se levantó, y le siguió.

10 Y aconteció que estando él sentado á la mesa en casa, hé aquí que muchos publicanos y pecadores, que habian venido, se sentaron juntamente á la mesa con Jesus y sus discípulos.

11 Y viendo [esto] los Fariséos, dijeron á sus discípulos: ¿Por que come vuestro Maestro con los publicanos y pecadores,

12 Y oyéndolo Jesus les dijo: los que están sanos, no tienen necesidad de médico, sino los enfermos.

13 Andad pues, y aprended qué cosa es, Misericordia quiero, y no sacrificio: Porque no he venido á llamar justos, sino pecadores á arrepentimiento.

14 Entónces los discípulos de Juan vienen á él, diciendo: ¿Por qué nosotros y los Fariséos ayunamos muchas veces, y tus discípulos no ayunan?

15 Y Jesus les dijo: ¿Pueden los que son de bodas tener luto entre tanto que el Esposo está con ellos? mas vendrán dias, cuando el Esposo será quitado de ellos, y entónces ayunarán.

16 Y nadie echa remiendo de paño recio en vestido viejo; porque el tal remiendo tira del vestido, y se hace peor la rotura.

17 Ni echan vino nuevo en cueros viejos: de otra manera los cueros se rompen, y el vino se derrama, y se pierden los cueros: mas echan el vino nuevo en cueros nuevos, y lo uno y lo otro se conserva juntamente.

18 Hablando él estas cosas á ellos, hé aquí vino un principal, y le adoraba, diciendo: Mi hija es muerta poco há: mas ven, y pon tu mano sobre ella, y vivirá.

19 Y se levantó Jesus, y le siguió, y sus discípulos.

20 Y hé aquí una mujer enferma de flujo de sangre doce años habia, llegándose por detrás, tocó la franja de su vestido:

21 Porque decia entre sí: Si tocare solamente su vestido, seré salva.

22 Mas Jesus volviéndose, y mirándola, dijo: Confia, hija, tu fé te ha salvado. Y la mujer fué salva desde aquella hora.

23 Y llegado Jesus á casa del principal, viendo los tañedores de flautas, y la gente que hacia bullicio,

24 Díceles: Apartáos, que la muchacha no es muerta, mas duerme. Y se burlaban de él.

25 Y como la gente fué echada fuera, entró, y tomóla de la mano, y se levantó la muchacha.

26 Y salió esta fama por toda aquella tierra.

27 Y pasando Jesus de allí, le siguieron dos ciegos dando voces, y diciendo: Ten misericordia de nosotros, Hijo de David.

28 Y llegado á la casa, vinieron á él los ciegos; y Jesus les dice: ¿Creeis que puedo hacer esto? Ellos dicen: Sí, Señor.

29 Entónces tocó los ojos de ellos, diciendo: Conforme á vuestra fé os sea hecho.

30 Y los ojos de ellos fueron abiertos. Y Jesus les encargó rigurosamente, diciendo: Mirad [que] nadie [lo] sepa.

31 Mas ellos salidos, divulgaron su fama por toda aquella tierra.

32 Y saliendo ellos, hé aquí le trajeron un hombre mudo endemoniado.

33 Y echado fuera el demonio, el mudo hablo: y las gentes se maravillaron diciendo: Nunca ha sido vista cosa semejante en Israel.

34 Mas los Fariséos decian: Por el príncipe de los demonios echa fuera los demonios.

35 Y rodeaba Jesus por todas las ciudades y aldéas, enseñando en las sinagogas de ellos, y predicando el Evangelio del reino, y sanando toda enfermedad y todo achaque en el pueblo.

36 Y viendo las gentes, tuvo compasion de ellas; porque estaban derramadas y esparcidas, como ovejas que no tienen pastor.

37 Entónces dice á sus discípulos: A la verdad la mies [es] mucha, mas los obreros pocos.

38 Rogad pues al Señor de la mies, que envie obreros para su mies.

← Mateo 8   Mateo 10 →
Studovat vnitřní smysl

Komentář k této kapitole:

Příběhy:

Vysvětlení nebo odkazy ze Swedenborgových prací:

Arcana Coelestia 1017, 2371, 2661, 4434, 6988, 6990, 8364 ...

Apocalypse Revealed 316, 458, 478, 553, 645, 664, 672 ...

Brief Exposition of Doctrine 101

Conjugial Love 41, 117

The Lord 41, 42

Sacred Scripture 87

La Verdadera Religión Cristiana 783, 784

Ukázat odkazy z nepublikovaných děl Swedenborga




Přeložit:
Sdílet: